viernes, 1 de marzo de 2013

Carta a un vegetariano

Estimado comepastos:

                                  Ante todo, quiero aprovechar la ocasión para felicitarte por la convicción y fuerza de voluntad que rigen tu vida. Luchás a diario, con garras y dientes, en contra de la naturaleza del hombre. Verás, los que no somos como vos no comemos carne por elección, comemos carne porque hay que comer carne.

                                 Seguramente tu escroto presenta ideación suicida cada vez que escuchas el viejo y nunca bien ponderado argumento de "si te tiran en la selva, el leon te morfa y le chupa un huevo". De la misma manera, mi testículos piden la eutanasia cada vez que retrucás "el león no es racional, actúa por instinto". Procedo a explicar mi punto. Nosotros, aunque hoy seamos animales racionales, como bien dijo Aristóteles muy drogado alguna vez, no siempe lo fuimos. O no siempre manejamos el mismo grado de raciocinio que hoy en día.

                                   Hace unos cuantos millones de años, el hombre primitivo empezó a comer carne por instinto (de la misma manera que el leoncito). Después se paró sobre sus piernas, se hizo un hermoso taparrabos, inventó la rueda, el auto, la Xbox 720, todo re lindo...pero se mantuvo comiendo carne, a pesar de haber evolucionado. ¿Por qué? ¿Porque es barato? ¿Porque tiene buen sabor? ¿Porque abunda en la naturaleza? ¿Por sadismo? No. Por FI LO GE NIA. Heredamos del hombre primitivo filogenéticamente la dieta omnívora. Comer carne en la medida justa es sano, la propia naturaleza te lo está demostrando. Podés justificar tres millones de dietas a base de vegetales y va a seguir siendo natural comer carne. Fin de la cuestión.

                                  Espero no me malinterpretes. No es mi intención atacar a tu dieta. Cada uno es dueño de fagocitar lo que su lírica genital disponga. Y por este motivo, justamente, aprovecho la ocasión para implorarte que abandones tu inútil misión de inculcarme culpa. Siento por la vaca empanizada y frita que en este preciso momento reposa en mi plato rodeada de puré la misma culpa que siente el leoncito de National Geographic cuando descuartiza a la pobre cebra, que seguramente tenía familia.
                                 
                                  Ignorando tu estandarizado y mediocre discurso, cada noche, cuando apoyo la cabeza en la amohada, sé que no soy peor persona por no sentir culpa mientras mastico un churrasco de lomo a punto y bien sazonado.

                                  Agradecería de todo corazón que empezaras a dar tu opinión sólo cuando te la requiera, porque aunque tus palabras no surtan efecto en mi cerebro, si lo hacen en mi entrepierna. En otras palabras, evitando formalismos innecesarios, me tenés las pelotas como dos sifones de soda. Luchá contra la naturaleza todo lo que quieras, cuestioná a Darwin con tu título secundario en curso si eso te hace felíz, pero dejame comer carne en paz. Es lo único que te pido, y el principal impulsor de la presente.

                                 Casi despidiéndome, quisiera dejar algo en claro. No existe tal cosa como milanesa de berenjenas o hamburguesa de lentejas. Cuando vos llegaste al mundo, esos nombres ya se usaban para referirse a pedazos de animal condimentados y cocidos. Llegaste tarde, es un garrón. Buscate otra palabra. Si no sufrió, no es milanesa.

                               Por último, es mi más sincero deseo que esta carta no afecte la buena relación que hasta el día de hoy llevamos, ya que, aunque seas vegetariano y te encante contárselo con el pecho inflado de orgullo a quien nada te pregunta, sos un buen pibe.

                               Sin más, te mando un afectuoso saludo y mis mejores augurios.

                               Atte.
                               Nicolás.

                               PD: No vives de ensalada.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Juegos Olímpicos.

El objetivo de esta entrada es irritar tantos deportistas como sea posible.

Fútbol.- México es finalista. MÉXICO, un país similar a Bolivia pero con ego norteamericano cuyo insulto más ofensivo es "chinga tu madre". No hace falta aclarar más nada.

Volley.- Lungos agorafóbicos.

Beach Volley.- Culos.

Handball.- Ex basquetbolistas que no podían hacer menos de 4 pasos con la pelota en las manos.

BMX.- Fanáticos de los X-Games que nunca pudieron girar el manubrio de la bici ni tirar piruetas copadas.

Judo.- Lesbianas y carniceros de barrios de clase alta.


Taekwondo.- Gente rara tirando patadas raras.

Lucha Grecorromana.- Nerds transpirados frotando sus cuerpos contra sus rivales de forma extremadamente sugestiva. Homosexualidad a nivel Pachano.

Levantamiento de pesas.- Vigoréxicos con problemas de ira.

Natación.- Gente del mismo sexo mojada con poca ropa y gorras de baño. No orinan en la pileta.


Tenis.- Idiotas de country.


Tenis de mesa.- Chinos.


Hockey.-
- Femenino: Las mujeres lo miran para sentir que pertenecen al mundo del deporte. Los hombres lo miran para deleitarse con los culos de las jugadoras holandesas, pero las cámaras mienten. Los primeros planos demuestran lo baqueteadas que están las jugadoras.
- Masculino: Está a una puerteada de la homosexualidad. Su existencia no se justifica bajo ningún punto de vista. Homosexualidad a nivel Flavio Mendoza.

Basket.- El deporte ideal para que Estados Unidos nos mire y nos diga: "les jugamos con suplentes porque si metemos a todos los grones de la NBA no vale la pena el viaje, chiquitos..."

Atletismo.-
- 100 metros: Negros corriendo rápido. Si son estadounidenses, acostumbrados a correr adelante de la policía. Si son africanos, acostumbrados a correr animales para alimentarse. Si no son negros, están merqueadísimos.
- 100 metros con vallas: Va a ser divertido cuando se compita en sillas de ruedas.
- 200 metros: Negros.
- 400 metros: Negros.
- 800 metros: Negros.
- Buenos Aires - Mar del Plata, 2 horas y media: Negros.
- Lanzamiento de martillo: Gordos enojados sin talento.
- Lanzamiento de disco: Gordos enojados sin talento.
- Lanzamiento de bala: Gordos enojados sin talento con talco en el cuello.
- Lanzamiento de jabalina: Lesbianas rechazando falos con furia. A mayor furia, más medallas.
- Salto con garrocha: Abstinencia sexual saciada con manipulación de un enorme falo simbólico.
- Salto en alto: Anoréxicos con cara de idiotas que se sienten re porongas por saltar 2 metros y monedas.
- Salto en largo: Deportistas de padres estrictos que nunca pudieron jugar en un arenero.

Me aburrí.

domingo, 15 de julio de 2012

Vida triste 2.0

¿Se acuerdan del furor de Fotolog, allá por el año 2006 o 2007? Era todo tan inocente. Subías una foto y tenías un par de pelotudos comentando cosas random que te hacían sentir lleno, popular si se quiere. Era sano, era divertido. Era ir a un cyber un sábado a las 5 de la tarde y loguearte desde una pc con cáncer para ver un inmundo comentario que te sacaba una sonrisa.

¿Quién pensaría que algo tan inocente iba eventualmente a engangrenarse con idiotas llenos de inseguridades y carentes de afecto que se sentían amados por las masas al formar parte de la lista de Amigos/Favoritos (F/F) de muchos idiotas con la misma carencia afectiva, con las mismas inseguridades, pero con menos lameortos atrás?

De ahí surgieron los floggers. Cómo olvidarse, no? Pilas y pilas de infelices jugando a ser populares, vestidos de lisérgicos astronautas bajando las escaleras del Abasto Shopping como una cascada de cucarachas.
Lo inocente que era tener un fotolog se convirtió, entonces, en una competencia non-sense entre muchos jóvenes que sólo querían más y más lameortos pisandoles la sombra.

Es algo de lo más triste que la juventud se sienta querida por cosas tan efímeras como el número de seguidores.

De toda esta inmensa bola de egoncentrismo infundado surgieron después pseudo-celebridades de fugaces famas como Cumbio. Una gordita que vendía humo haciendo alarde de su supuesta bisexualidad. Porque claro, en ese entonces era re transgresor que una adolescente saliera en la tele diciendo que no le gusta sólo la chota. Re garpaba vender eso.


 "Si me gané a estos pelotudos diciendo que me cabe la cueva y el chorizo, y Nike me paga por usar zapas de colores tan enormes como horrendas, no tengo nada que envidiarle a Galeano, así que voy a escribir un libro..." pensó la gordis. Bueno, en realidad no lo pensó tan así, porque es impensado que conociera al menos el nombre de pila de Eduardo Galeano. Pero en fin, pensó algo así reducido al raciocinio de una ameba patrocinada por Nike y escribió un libro. "Yo, cumbio: La vida según la flogger más famosa del país...". Más humo que un telegrama indígena. ¿Cuál fue tu mérito para proclamarte la más famosa del país? Está bien, lo fuiste. Pero, ¿no te parece demasiado arrogante ponerlo en la tapa de tu libro?

En otro orden, ¿Cuánto puede saber de la vida una mocosa de 17 años cuya fama fue ameritada por NADA? Lo único que hizo fue desvirtuar una de las primeras redes sociales masivas, populares en este bendito país. Pasó de ser una tarde de cyber a ser una competencia de pseudo-popularidad sin escalas. Una competencia sin sentido, una búsqueda incansable de afecto 2.0. Millares de comentarios spam en todos los guest-books existentes, cada vez más "personificados" y, paradójicamente, cada vez más sistematizados y monótonos.

Como era de esperarse, todo lo que sube tiene que bajar (*se convierte en un abuelo*). La moda fotolog si bien tardó más de lo normal, empezó a desaparecer, y la vida adolescente 2.0 se mudó a Facebook.

Se me ocurre que la gran cantidad de variables que brindó siempre Facebook para establecer vínculos sociales hizo que no fuera tan evidente la competencia por ver quién era más popular. O al menos no al principio. Recién en los últimos años se empezó a ver a los idiotas que no superaron la muerte de Fotolog pidiendo Likes en sus fotos. Porque cuanto más likes tiene tu foto, más atractivo sos, no importa que tengas una cara de verga impresionante. Lo que importa es el numerito de pulgares para arriba, o no?

En fin, no voy a extenderme hablando de una red social que, según predicen, va a desaparecer en 7 años.

El ciclo de la socialización 2.0 se mudó, varios años después, a Twitter. Una red de microblogging bastante incompleta, pero que dándole una segunda oportunidad, resulta tan divertida como útil.

No vine acá a tirarle flores a Twitter, a pesar de mi casi-adicción. Vine a escribir mi punto de vista sobre los carentes de afecto en la web, y por eso continúo. En los últimos meses la popularidad de Twitter entre el pendejerío estalló, y esto trajo aparejado a los mismos idiotas que iban al abasto, que mientras piden likes en facebook, desarrollan una logística sumamente burda y pelotuda para llenarse de seguidores. Para sentirse queridos, entendés? Porque si tenés 10 mil seguidores, seguro sos re lindo, re interesante y re inteligente.

Entonces estos idiotas desarrollaron la táctica Follow-Unfollow. Consiste básicamente en seguirte esperando que les devuelvas el favor, para dejar de seguirte más tarde. Entonces si seguis a poca gente y te siguen 5 cifras de usuarios, seguro sos RE interesante. No tiene mucho sentido, no? Te voy a seguir si lo que escribis me gusta, me sirve o me interesa. El Follow no es un contrato, no es un préstamo de plata. Si te la pasas contando cada cosa que haces con tu vida de mierda de forma convencional, ¿por qué carajo debería seguirte?

A ver, separemos los tantos (*Digievoluciona a bisabuelo*): Está perfecto llenarse de seguidores que se interesan y se cagan de risa con las pelotudeces que escribís. Twitter está lleno de gente que no deja de sorprendernos con la capacidad de meter toneladas de creatividad en 140 caracteres. En otro aspecto, está perfecto tener una cuenta en Twitter, por ejemplo, para informar a los demás. La excepción a esto último es el pelotudo de Ernesto Arriaga.

Está buenísimo recibir un feedback positivo de la gente que te lee, pero no nos comamos un estrellato que no existe. Tener 20 mil seguidores que no dejan de halagarte por tu creatividad no te da derecho a creerte una celebridad. Tus 20 mil seguidores no te hacen mejor persona ni más inteligente. Sólo más popular.

Y como quedó demostrado en todos los casos antes mencionados, la popularidad desaparece tarde o temprano.


Los millares de followers que tenés no justifican tu arrogancia, pelotudo. ¿Qué vas a hacer con tu vida cuando Twitter pase de moda?

martes, 19 de junio de 2012

Top 5: Pelotudos.

5) El nerd tragaleche.
Rebosantes de semen, estos engendros se encuentran impedidos de ver que en realidad tanto a profesores como a compañeros, sus preguntas de mierda le resultan absolutamente intrascendentes. Estudian durante meses enteros y suelen puntuar 6 en los exámenes, cuando el menos troglodita de los vivos del fondo del aula clavan un 8.
Los más pudientes tienen siempre a mano su IPad y su IPod. Ambos, por las dudas, viste? Los menos, siguen idolatrando al ya hace 20 años obsoleto Atari.
Adictos a los juegos de rol. Presas de bullying indefectiblemente y fieles clientes de Mc Donald's. No suelen llamar la atención, hasta que alguno se raya y se carga a 6 o 7 pibes irrumpiendo a los corchazos en el colegio con el fierro que le robaron al abuelo del cajón de la mesa de luz.

4) El banana.
Juran sobre la urna con las cenizas de sus madres que las mujeres mueren de atracción por ellos, mientras se miran al espejo para verbalizar lo atractivos que se ven antes de partir para Caix.
Fieles oyentes de reggaeton, en todos los casos estos pelotudos cuentan con 3 características comunes, sin excepción. A saber: A) Volkswagen Gol con vidrios polarizados y alguna que otra frase cliché estampada en la luneta; B) Camisas con cuello y puños lisos y zapatillas Gola o similares; C) Anteojos-Vincha.
Víctimas de la metrosexualidad extrema y dueños de un mal gusto tan inmundo que hasta lastimaría los ojos de Stevie Wonder.

3) El longrider wannabe.
Compran un longboard armado de fábrica con piezas de mierda, casco y protecciones en Mercadolibre, y andan por las veredas, porque "en la calle te tiran a la mierda los bondis".
La tablita siempre impecable, la ropa limpia y las zapatillas un lujo. Todo su vestuario se reduce a marcas de ropa para surfers.
Habitan la región subtropical de Palermo y Recoleta. Habitues del Alto Palermo.
Cruzan la calle antes de pasar por la puerta de una facultad estatal, y, contra todo lo pensado, suelen tener parejas mucho más atractivas de lo que ameritan.

2) El Vegan Straight Edge cartel.
Ex emo, posteriormente Flogger, posteriormente skater, actual bicho raro de Bond Street. Dedican su vida a contarle a la gente por cuanta red social exista que no comen nada que implique sufrimiento animal, como por ejemplo milanesas de legumbres, matambre a la pizza orgánico del Tibet y pechito de cerdo que fue muerto a caricias y besos atrás de las orejas. Cero sufrimiento. Lo importante es dejar en claro que son vegan, que no se drogan ni toman, y que no tienen sexo promiscuo, entre otras pelotudeces.
En su tiempo libre compite con sus pares para ver quién tiene el corte de pelo más feo, las orejas más expandidas y el cuerpo más tatuado, mientras se encaminan a ver a Nueva Ética en algún teatrito medio pelo.
Aseguran fehacientemente que son mejores seres que el resto de la sociedad, porque ellos no hacen sufrir a las vaquitas, y sienten la necesidad de hacerte sentir culpa por tener intenciones de comerte un churrasco de mierda, como cualquier persona normal. Cumplen su cometido sólo ante mentes tan débiles como las suyas. Absolutamente intolerantes, de mente estrecha. Son los testigos de Jehova del neonazismo.

1) El Liam Gallagher Indie Britrocker Cara de Chota Reloaded 2.0.
Son un híbrido compuesto por lo más poser de toda la sociedad, producto de un gangbang entre hippies roñosos, burguesitos de zona norte y estudiantes de fotografía o diseño de la UP.
Frecuentan todos los Starbucks a su paso con el fin de hacer mierda la extensión de la American Express de papi y exhibir sus Apple MacBook Air mientras afanan el wi-fi de mierda que prestan dichos locales. Escuchan a Oasis y tienen en sus escritorios una réplica de la famosa cajita de Blur.
Visten desde sweaters extraños con tramas horribles hasta montgomeries con insignias británicas. Permanecen en este estado de pelotudez galopante durante períodos no superiores a los 6 meses, dependiendo del último grito de la moda.


De nada.

lunes, 11 de junio de 2012

10 Preguntas de mierda.

1) Estás más gordita, ¿puede ser?

Esta pregunta fue, es y va a ser siempre hecha por la tía regordeta que viste tonos pastel y plancha las cortinas. Lo letal de la cuestión reside en el "¿Puede ser?". Te deja pésimamente parado. Si decís que no, sos un soberbio. Si decís que si, admitis eso que venías negando desde que terminó el verano. Si bardeas, quedás como un cara de chota mala leche. No hay escape del tono jocoso de esa pregunta destructora de almuerzos familiares.


2) Y un novio, ¿para cuando?

En este caso, el ente emisor de tan venenoso cuestionamiento es la prima puta de 22 años, esa que todos nos cogeríamos si estuviese moralmente aceptado.
La prima puta en cuestión te va a poner una sonrisita bien picarona, casi cómplice, mientras encoge sutilmente los hombros y piensa si esta frígida le pone los ganchos a un pibe antes que yo, le vacío un cargador de AK47 en el clítoris.



3) ¿Arrancamos el gimnasio el lunes?

Nunca falta el pelotudo del grupo, carente de motivación personal que no se conforma con los auriculares y necesita cagarte tu escasas horas de ocio para no sentir su inmunda soledad. Generalmente, éste tipo de pelotudos maneja un Volkswagen Gol modelo '93 con luces de neón.
Otra característica de este ejemplar de la fauna pelutudezca es su vestimenta: joggings Kappa, de esos que resaltan las erecciones, aún cuando éstas no se hacen presentes, a menudo sin ropa interior o con slip noventoso; Shox rojas, y musculosa de algodón estirada, de esas que dejan escapar un pezón tímidamente por el lateral, tapada con una campera que acompaña al grasoso joggin.
Capo, si quisiera ir al gimnasio, básicamente iría al gimnasio. Fin de la cuestión.



4) ¿Cuánto estás fumando por día?

Nunca falta el ex fumador que no puede verte tranquilo mientras te llenas el cerebro de nicotina y los pulmones de alquitran. Mala leche por donde se lo mire. Sea cual sea tu respuesta, vas a recibir una interminable lista de advertencias y consejos con aire de superioridad acompañado todo por una cara de preocupación digna de una catástrofe natural de magnitud incalculable.
El que se va a morir de cáncer voy a ser yo. Borrate, cara de verga fláccida.




5) ¿Seguis con la guitarrita vos? No estás pensando en buscar trabajo, ¿no?

Esta pregunta se va a hacer presente en todo almuerzo familiar en el que sea partícipe un tío abogado.
En caso de que no sea un tio, va a ser el primo chicanero que trabaja con el padre por 4 mil pesos mensuales.
Si, mirá, estaba pensando en trabajar, pero después me di cuenta que no quiero tener una vida sistematizada y monótona como la tuya, a los 21 años. Te agradezco, genio de la vida.




6) ¡Qué carita! ¿Dormiste poco?

No, estoy tratando de convertirme en Falcioni un domingo a la mañana, y el olor a vómito y humo de cigarrillo que emana mi humanidad es el nuevo Axe fragancias de la muerte .





7) ¿Te cortaste el pelo?

Un clásico. Lo venenoso de esta pregunta reside en la cantidad de veces que vas a escucharla en un sólo día.
La gente no se cansa nunca de preguntar obviedades. Pensemos. ayer tenía mucho pelo, hoy tengo poco... Sos medio pelotudo, viste?
Hay muchas respuestas muy astutas para salir con clase de la situación. Mi preferida: "No, no me corte el pelo, pasa que lo deposité en dólares y me lo devolvieron en guaraníes...". Touché.





8) Karen, ¿les contaste a los abuelos que ya sos señorita?

Seguro que el abuelo quería enterarse de eso mientras le pone chimichurri al matambre de cerdo que tiene en el plato. No, má, me olvidé de contarles. Gracias por generarme un trauma que me va a llenar de inseguridades por los próximos 3 años y que va a contribuir a la menuda anorexia que voy a sufrir cuando el fachero del curso se ría de mí por primera vez. Te amo.




9) ¿No estás un poquito grande para andar en patineta?

Mentes retrógradas abundan. El skateboarding es un deporte y una actividad social llena de valores, tanto como el fútbol. Ni más, ni menos.
¿Vos no estás un poquito grande, tío, para juntarte con tus mórbidos colegas los jueves a jugar al fútbol mientras tu mujer se pajea mirando pervertidos en Cam4? ¿No? Bueno, yo tampoco, gordo bolsa de mierda.



10) ¿Cuánto te queda para recibirte?

No importa si estas empezando el CBC para Sociología o si estás liquidando la tesis para un posgrado en Ingeniería Nuclear en el Instituto Balseiro.
Tamaña forreada amerita que saques la pija en pleno asado dominguero y la sacudas golpeando la mesa tres veces mientras proclamas "Dos centímetros de chota me faltan para recibirme, Mabel. Ya casi estoy..."

domingo, 22 de abril de 2012

Dos momentos del orto.

Hoy decidí entrar al blog y ver qué onda y me di cuenta que la entrada anterior la escribí en un momento en el que mi mente estaba violando pingüinos al vuelo en la antártida.

NO SÉ CUÁNDO ESCRIBÍ ESO Y NO LO VOY A BORRAR.
Asi que lo voy a tapar con esta nueva entrada, como los gatos cuando cagan en un lugar donde saben que no tienen que cagar.

Dos momentos de mierda. De uno de ellos soy partícipe en este preciso momento, pero lo vamos a dejar para el final. Confusamente, vamos con el segundo.

Hablo de ese momento de mierda en el que te das cuenta que no hay papel higiénico, pero ya es tarde. No hay chances de salir cómodo de esa situación. Podes tener a 40 centímetros un bidet de marfil tallado a mano por oligarcas rusos con canillas de oro pero si no tenés un puto pedazo de papel fino y suavecito, vas a sentir que tu vida no vale nada.

Se te cruzan bocha de pensamientos a velocidades incalculables al pedo, porque estás ahí, fijo en el inodoro, y el destino es inevitable.

Apuesto guita a que el guión de El juego del miedo fue escrito mientras James Wan se lamentaba sentado en el inodoro después de echarse un cago de esos post-fernet, tipo, bien violentos. Se sintió encadenado y torturado y sin salidas sanas y lógicas y voilà... El loco pegó LA idea, moralmente encadenado al inodoro.

En mi experiencia, llevo 2 meses viviendo en un departamento con un baño bastante cheto, de esos que tienen como un cobertor para el papel higiénico, plateado, tan lujoso como innecesario. Y es una mierda, porque uno cuando se sienta en el trono JURA que abajo de ese cobertor tan fifí hay un rollo rebosante de papel, y a veces esa suposición se nos caga de risa en la cara, cuando después del viejo y nunca bien ponderado ritual purificador descubris que sos un pelotudo.

No hay más vueltas para darle. Tenés millones de opciones, pero ninguna decente. Fin de la cuestión. Lo importante acá es que le saqué la ficha al director y guionista de SAW. En tu cara, James.

Como me re cago en la lógica matemática, en segundo lugar voy a proceder a exponer el primero de los dos momentos del orto que anunica el título de esta entrada.

Como dije antes, estoy siendo partícipe activo de esa situación. Hablo del retorcido momento en el que te das cuenta que te quedaste sin cigarrillos.

Si no fumás, te invito a retirarte, pues nada de lo que diga te va a identificar. O sea, si no fumas es como si no tuvieras la capacidad de operar un fragmento de papel higiénico, mientras lees los parrafos anteriores. No.

También es una situación del orto porque uno cuenta con esa ración de alquitrán y nicotina constantemente, y a veces no te das cuenta y te olvidaste de comprar...terminas de cenar, te tomas un café...buscas en tus bolsillos esa cajita copada mientras pensas "Seee, qué pucho de la re concha de la lora me voy a fumar ahora..." y no. Lo único que te vas a fumar es un garrón. Vas a pasarte la sobremesa pensando excusas y evaluando decenas de hipótesis para no levantar el orto e ir a comprar.

Porque la gente subestima mucho el trabajo que implica levantarse a comprar cigarrillos. No es lo mismo levantarse para ir a comprar una docena de churros rellenos que un Marlboro box.

Debe haber alguna ley de la física que explique esto. Pero no da pensarla. Aparte antes de que la física lo explique, van a asomar la cabeza mínimo, 8 corrientes derivadas de la metafísica pedorra de barrio para intentar explicarlo. No da rebajarse.

En fin, qué mierda le pasó a ese paquete lleno que abriste a la mañana en el laburo? No sé qué mierda le pasó, ni me interesa porque acabo de fumarme a 2 negros maricones peleando en el Main Event del UFC 145, me clavé medio paquete, ahora son las 4,24 de la mañana, tengo fiebre y NO TENGO CIGARRILLOS, LA CONCHA BIEN DE LA LORA.

Aciven, metafísicos cara de verga, ayúdenme con su pseudociencia.

viernes, 30 de marzo de 2012

I burn up all that I choose.

Don't start to panic for me, 'cause I have nothing to lose. 
I am as bright as the sun, I burn up all that I choose.
Up on the side of the field I see a city with lights.
I touch her face and I kneel, she tells me she's not alive.